Consumo de productos lácteos y cáncer de próstata

Los organismos multicelulares han evolucionado conjuntamente asociados a virus, bacterias, hongos y parásitos, denominados colectivamente microbiota.

En los mamíferos, los cambios en la composición de la microbiota pueden influir en muchos procesos fisiológicos (incluido el desarrollo, el metabolismo y la función de las células inmunes) y están asociados con la susceptibilidad a múltiples enfermedades.

Las alteraciones en la microbiota también pueden modular los comportamientos del huésped, como la actividad social, el estrés y las respuestas relacionadas con la ansiedad, que están relacionadas con diversos trastornos neuropsiquiátricos. Sin embargo, los mecanismos por los cuales la microbiota influye en la actividad neuronal y el comportamiento del huésped permanecen mal definidos.

Un estudio demuestra que la manipulación de la microbiota en ratones adultos tratados con antibióticos y libres de gérmenes, mostraron una capacidad notablemente reducida de darse cuenta de que un peligro amenazador ya no estaba presente.

La secuenciación de ARN de un solo núcleo de la corteza prefrontal medial del cerebro reveló alteraciones significativas en la expresión génica en neuronas excitadoras, glía y otros tipos de células. La imagen transcraneal de dos fotones mostró que los déficits en el aprendizaje de la pérdida del miedo, después de la manipulación de la microbiota en ratones adultos, se asociaron con una remodelación defectuosa relacionada con el aprendizaje de las espinas dendríticas post-sinápticas y una menor actividad en las neuronas codificadoras de señales en la corteza prefrontal medial. Adicionalmente, el restablecimiento selectivo de la microbiota reveló una ventana de desarrollo neonatal limitada en la que las señales derivadas de la microbiota pueden restaurar el aprendizaje normal de pérdida del miedo en la edad adulta.

El análisis metabólico imparcial identificó cuatro metabolitos que estaban significativamente regulados negativamente en ratones libres de gérmenes y se ha informado que están relacionados con trastornos neuropsiquiátricos en humanos y modelos de ratones, lo que sugiere que los compuestos derivados de microbiota pueden afectar directamente la función y el comportamiento del cerebro.

Estos datos indican que el aprendizaje de la pérdida del miedo requiere señales derivadas de microbiota tanto durante el desarrollo neurológico post-natal temprano como en ratones adultos, con implicaciones para nuestra comprensión de cómo la dieta, la infección y el estilo de vida influyen en la salud del cerebro y la susceptibilidad posterior a los trastornos neuropsiquiátricos.

https://www.nature.com/articles/s41586-019-1644-y?fbclid=IwAR1XykSxRcxVktvlLPeHhjFG_wncMLfhJootVcUxsliWj7NdXCYNO5p7Rio

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