La OPS insta a aumentar la inversión en salud mental

La salud mental se considera cada vez más una prioridad mundial en materia de salud pública y un elemento esencial para el desarrollo económico y social.

Según un nuevo informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los problemas de salud mental producen un tercio de la discapacidad total en las Américas, de ese porcentaje, los trastornos depresivos producen 8% de la discapacidad; y solo el 2% del presupuesto de salud de los países se destina a la prevención y el tratamiento de estos trastornos.

En América Latina y el Caribe, los problemas de salud mental, incluido el consumo de sustancias psicoactivas, producen más de un tercio de la discapacidad total. De esta fracción, los trastornos depresivos son la causa principal de discapacidad, seguida de los trastornos de ansiedad.

A pesar de esto, el gasto destinado a la salud mental representa en promedio solo 2% del presupuesto de salud de los países y de este, alrededor de 60% se destina a los hospitales psiquiátricos.

Los países de ingresos bajos, en especial, agravan su carencia de recursos al asignar los escasos fondos a hospitales psiquiátricos. Esto significa que quedan desatendidas las personas con los problemas de salud mental más comunes, como los trastornos por depresión, ansiedad y otros que se pueden atender de manera eficiente en un entorno comunitario.

Invertir en hospitales psiquiátricos va en contra de las recomendaciones de la OPS/OMS, la prestación de servicios integrados para las enfermedades mentales en un entorno de atención primaria o en hospitales generales, acompañado de apoyo social (Familiar). Esto no solo es más costo-eficaz, también implica que es más probable que aquellos afectados por enfermedades mentales busquen tratamiento porque se facilita el acceso a servicios locales que no conllevan la estigmatización y el aislamiento que muchas veces se asocian con los hospitales psiquiátricos.

En el informe se indica que los países aún pueden hacer mejoras considerables en los servicios de salud mental si reasignan el presupuesto de los hospitales psiquiátricos y lo destinan a financiar los servicios de salud mental comunitarios y de atención primaria. Este cambio se dirigirá a la mayor parte de la carga de enfermedad que obedece a trastornos del estado de ánimo y los trastornos debidos al consumo de alcohol y otras sustancias psicoactivas, en los cuales la familia (Padres e Hijos) tiene un papel fundamental de apoyo para prevenir y tratar estos problemas.

http://iris.paho.org/xmlui/handle/123456789/49578

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