Las dietas proinflamatorias aumentan el riesgo de cáncer colorrectal

Las dietas proinflamatorias aumentan el riesgo de cáncer colorrectal

Una dieta proinflamatoria repleta de carnes rojas procesadas y de órganos (Hígado, pulmones, intestinos), entre otros alimentos, aumenta el riesgo de cáncer colorrectal (CCR) en hombres y mujeres.

Y es especialmente riesgosa en hombres con sobrepeso y obesos y paradójicamente también en mujeres delgadas, según muestra una investigación reciente. La asociación entre una dieta proinflamatoria y el riesgo de cáncer colorrectal también es más fuerte entre hombres y mujeres que no beben, según el mismo análisis. “Hubo dos hallazgos principales de este estudio”, dijo Fred Tabung, MSPH, PhD, de Harvard “El primero fue que un mayor potencial inflamatorio en la dieta se asoció con un mayor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal en hombres y mujeres, y el segundo fue que el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal era aún mayor entre los hombres con sobrepeso y obesidad y en mujeres delgadas y entre hombres y mujeres que no consumen bebidas alcohólicas. Así que las recomendaciones dietéticas para hombres y mujeres serían consumir un patrón dietético con un bajo potencial inflamatorio del colon y ese patrón sería alto en verduras de hoja verde, vegetales de color amarillo oscuro, café y té y carnes no procesadas, granos y bebidas no azucaradas”.

En el presente estudio se hizo un seguimiento durante 26 años para observar el desarrollo del cáncer colorrectal en un total de 121.050 adultos. Cada 4 años, los participantes recibieron cuestionarios semicuantitativos de frecuencia de alimentos validados para las evaluaciones dietéticas, y el equipo de investigadores calificó a 18 grupos de alimentos por su potencial inflamatorio usando un puntaje empírico del patrón inflamatorio de la dieta, basado en los niveles circulantes de tres biomarcadores inflamatorios: Interleucina 6, Proteína C reactiva y Receptor 2 del Factor de Necrosis Tumoral Alfa. Las dietas se calificaron en un continuo de una dieta antiinflamatoria máxima a una dieta máxima proinflamatoria y cuanto mayor sea el puntaje, más proinflamatoria es la dieta. Los alimentos que se relacionaron positivamente con las concentraciones de estos marcadores inflamatorios incluyeron bebidas carbonatadas de alta y baja energía; vegetales que no sean vegetales de hoja verde y amarillo oscuro; y carnes procesadas, carnes rojas, carnes de órganos y pescado. Por el contrario, la cerveza, el vino, el té, el café, los vegetales de hojas verdes y amarillos oscuros, los refrigerios, los jugos de fruta y la pizza estaban inversamente relacionados con las concentraciones de los mismos marcadores inflamatorios.

Durante el seguimiento a largo plazo, hubo 2.699 casos de cáncer colorrectal en las dos cohortes.

La asociación entre dietas proinflamatorias más altas y el aumento del riesgo de cáncer colorrectal se observó para todos los sitios anatómicos. El riesgo de desarrollar cáncer colorrectal fue un 48% más alto entre los hombres con sobrepeso u obesos con la mayoría de las dietas proinflamatorias en comparación con aquellos con las dietas menos inflamatorias. Curiosamente, el riesgo de cáncer colorrectal fue 31% mayor para mujeres delgadas.

El consumo de alcohol también afectó el riesgo de cáncer colorrectal, pero de una manera un tanto paradójica, y también en contraste con los hallazgos previos. Mientras que estudios previos han demostrado que el consumo de alcohol se asocia con un mayor riesgo de desarrollar cáncer, en este estudio, el riesgo de cáncer colorrectal pareció disminuir en los que bebían. Las mujeres con las dietas proinflamatorias más altas que no bebieron alcohol tenían un 33% más de probabilidades de desarrollar cáncer colorrectal en comparación con las mujeres con la menor cantidad de dietas inflamatorias.

El Dr. Fuchs, investigador del estudio afirmó: “En términos de un patrón de riesgo, creo que este estudio es útil y se suma a la creciente evidencia de que la inflamación es un importante factor de riesgo de cáncer, y que podemos modificar nuestros estados inflamatorios a través de nuestra dieta y estilo de vida. Los pacientes con alto riesgo de cáncer colorrectal, ya sea por antecedentes familiares o por su propia historia con respecto a los factores de riesgo, deben analizar otras intervenciones incluido el uso de aspirina entre otras.

Fuente: https://jamanetwork.com/journals/jamaoncology/article-abstract/2669777?redirect=true

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