Las mujeres post-menopáusicas deberían evitar la Terapia de Reemplazo Hormonal (TRH)

Las mujeres post-menopáusicas deberían evitar la Terapia de Reemplazo Hormonal (TRH)

La menopausia es un proceso inevitable, irreversible y universal para todas las mujeres entre los 45 – 55 años y marca el final de su ciclo reproductivo.

Ocurre cuando los ovarios dejan de producir estrógenos y cesa la ovulación. Se diagnostica cuando han pasado 12 meses sin ciclos menstruales. Se acompaña de diversos síntomas entre los cuales encontramos: Sofocos, sudoración nocturna, aumento de peso, piel seca, alteración de la memoria, disminución de la libido, sequedad vaginal.

El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EEUU mantiene su recomendación original de que las mujeres que ya hayan pasado por la menopausia deberían evitar el uso de hormonas femeninas para protegerse de la osteoporosis o la diabetes. Aunque existen algunos beneficios, estos son superados por los daños, lo que hace que no haya un beneficio neto en general, es decir que no existe un beneficio general de tomar hormonas para evitar afecciones crónicas, afirmó el Dr. David Grossman, investigador principal del Instituto de Investigación sobre la Salud en Washington. Esta recomendación cubre a todas las formulaciones de la terapia de reemplazo hormonal, incluyendo píldoras o parches que contienen estrógeno o una mezcla de estrógeno y progesterona.

De acuerdo con la Dra. Suzanne Fenske, profesora asistente de obstetricia, ginecología y ciencias reproductivas en la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en Nueva York, “Las mujeres que estén pasando por la menopausia pueden usar la terapia de reemplazo hormonal a corto plazo para tratar los síntomas, como los sofocos y la sequedad vaginal. La terapia de reemplazo hormonal sigue teniendo un beneficio para las mujeres con la menopausia cuyos síntomas no responden a otras opciones de tratamiento. Realmente se debería usar para manejar los síntomas de la menopausia, en lugar de usarse para algún tipo de medicina preventiva. En gran parte, se anima los médicos a que sean precavidos, debido a los riesgos para la salud a largo plazo. Se debería usar la dosis más pequeña posible durante el periodo más corto necesario. Las mujeres interesadas en usar la terapia hormonal para tratar sus síntomas de la menopausia deberían hablar con su médico para despejar dudas”.

La Dra. Stephanie Faubion, directora de la Oficina de la Salud de las Mujeres de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, no estuvo de acuerdo con la recomendación del grupo de trabajo. “Creo que este informe va a asustar a las mujeres, incluso las que presentan síntomas y no están excluidas de la terapia hormonal según esta directriz van a evitarla porque le tienen miedo, por ejemplo, la directriz no aplica a las mujeres que pasan por la menopausia de forma temprana o prematura, a los 45 años o antes, estas mujeres en realidad sufren consecuencias adversas para su salud si no usan la terapia hormonal al menos hasta que alcancen la edad natural de la menopausia”, y tampoco está de acuerdo con la recomendación generalizada para todos los grupos de edad. Si se observa según la edad, hay más beneficios claros para las mujeres de 50 – 59 años que para las mujeres de 60 – 79 años.

El grupo de trabajo recomendó por primera vez que no se usara la terapia de reemplazo hormonal en las mujeres post-menopáusicas en 2012. Este grupo actualiza sus recomendaciones cada 4 años para asegurarse de que reflejan las evidencias médicas más recientes. En la revisión de las evidencias, el grupo de trabajo consideró los resultados de 18 ensayos clínicos que incluyeron a más de 40.000 mujeres. Todas las evidencias sugieren que la combinación de estrógeno y progesterona aumenta el riesgo de las mujeres mayores de cáncer de mama y enfermedad cardiaca, mientras que el estrógeno por sí solo aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular, de coágulos sanguíneos y de enfermedad de la vesícula biliar, según el grupo de trabajo. Esos riesgos superan a los beneficios de la terapia hormonal en la prevención de que los huesos se vuelvan frágiles y de la diabetes, concluyó el grupo de trabajo.

 

Fuente: https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2665782?widget=personalizedcontent&previousarticle=2665777

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