Los jóvenes en riesgo de adicción muestran diferencias en una región del cerebro

Los adultos jóvenes en riesgo de desarrollar problemas con la adicción muestran diferencias clave en una región importante del cerebro.

El estudio hecho en la Universidad de Cambridge – Inglaterra, agrega evidencia adicional para respaldar la idea de que la composición biológica de un individuo juega un papel importante en el desarrollo o no de un trastorno adictivo. Este estudio ha demostrado una fuerte asociación entre el aumento de la impulsividad conductual en adultos jóvenes y las anomalías en las células nerviosas en el Putamen que es un centro cerebral clave en la adicción, envía señales de Dopamina a otras partes del cerebro y ayuda a mediar en la forma impulsiva en que nos comportamos.

En la adolescencia y juventud los individuos comienzan a demostrar comportamientos que están asociados con la adicción y que sugieren que pueden estar en riesgo. Uno de estos comportamientos es la impulsividad. A veces, necesitamos tomar decisiones rápidas, por ejemplo, en respuesta a un peligro o una amenaza. En otras ocasiones, es mejor dudar y decidir solo después de una deliberación cuidadosa. La impulsividad se refiere a donde respondemos y actuamos prematuramente, sin considerar las consecuencias de nuestras acciones. Si bien la mayoría de las personas en ocasiones actúan de manera impulsiva, las personas afectadas por trastornos como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), las adicciones a sustancias y conductas y los problemas de salud mental, como la depresión y la ansiedad, muestran niveles mucho mayores de impulsividad. Las personas que muestran una mayor impulsividad tienen más probabilidades de experimentar una serie de problemas de salud mental, incluidas las adicciones a las drogas, los trastornos alimentarios y el TDAH. Esto sugiere que la impulsividad es un «endofenotipo», dicen los investigadores; en otras palabras, un conjunto de cambios cerebrales y de comportamiento que aumentan el riesgo general de las personas de desarrollar un grupo de trastornos psiquiátricos y neurológicos.

Como parte del estudio, 99 adultos jóvenes de 16 – 26 años realizaron una medida de impulsividad basada en computadora. Los investigadores también escanearon los cerebros de los voluntarios utilizando una secuencia que es sensible al contenido de mielina. La mielina es una cubierta rica en proteínas que recubre el eje de una célula nerviosa, análoga a la cubierta plástica que rodea el cableado eléctrico, y es esencial para acelerar la conducción nerviosa en el cerebro y el cuerpo.
El equipo descubrió que aquellos adultos jóvenes que mostraban medidas más altas de impulsividad conductual también tenían niveles más bajos de mielina en el Putamen.

La autora principal, Dra. Valerie Voon, afirma «La importancia de la disminución de la mielinización implica que hay pequeños cambios microestructurales en esta parte del cerebro que afectan su función y, por lo tanto, afectan la impulsividad». El grado de mielinización altera la velocidad y la eficiencia de la comunicación neuronal, lo que significa que si una población ha disminuido la mielinización solo en una región en particular, como lo demostramos, hay algo muy local sobre cualquier cambio en la velocidad y la eficiencia neuronal.

Aunque no es posible decir definitivamente si la disminución de la mielinización hace que los individuos se comporten de manera impulsiva, el hecho de que todos los participantes estuvieran sanos y no hubieran sido diagnosticados con adicción ni ningún otro diagnóstico psiquiátrico sugiere un vínculo más causal del que se ha demostrado en estudios anteriores. En el futuro, el hallazgo podría ayudar a predecir el riesgo de una persona de desarrollar un problema con la adicción, dicen los investigadores, pero advierten que esto requeriría más estudios, investigación y pruebas.

https://www.nature.com/articles/s41386-019-0343-6

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