Alteración del ritmo circadiano factor de riesgo de enfermedades mentales

Alteración del ritmo circadiano factor de riesgo de enfermedades mentales

La alteración de los ritmos circadianos diarios normales puede afectar la salud mental y el bienestar de las personas, muestran resultados de un estudio observacional a gran escala.

Los investigadores encontraron que las alteraciones en el reloj interno del organismo, caracterizadas por un aumento de la actividad durante los periodos de reposo o inactividad durante el día, se relacionaban con una mayor susceptibilidad a la depresión, el trastorno bipolar y otros problemas.

Investigación previa habia demostrado relaciones entre el trastorno circadiano y una salud mental deficiente, pero estos estudios típicamente se han basado en el autoinforme de patrones de actividad y de sueño, han tenido tamaños de muestra pequeños o han realizado el ajuste para pocos factores de confusión potenciales.

Para abordar estos problemas metodológicos, los investigadores analizaron datos de reposo y actividad basados en acelerometría objetiva de 91.105 participantes (mediana de edad al inicio 62 años) de la base de datos de United Kingdom Biobank.

Todos los participantes portaron acelerómetros durante 7 días entre 2013 y 2015. Los investigadores utilizaron los datos para obtener una amplitud relativa circadiana, una medida del grado en el cual se altera la ritmicidad circadiana de los ciclos de reposo y actividad. Después analizaron relaciones transversales entre la amplitud relativa baja (que refleja mayor actividad durante periodos de reposo o inactividad diurna) y el riesgo de trastornos afectivos de por vida. También se analizó el bienestar y la función cognitiva.

Los investigadores informan que la reducción de un quintil en la amplitud relativa se relacionaba con más riesgo de trastorno depresivo mayor, trastorno bipolar, y también más inestabilidad del estado de ánimo, más sentimientos de soledad, inestabilidad emocional, menos felicidad, menos satisfacción con la salud y tiempos de reacción más lentos (una medida bruta de la función cognitiva).

Los investigadores observaron que este estudio proporciona la primera evidencia directa de relaciones entre la alteración circadiana medida de manera objetiva, inestabilidad emocional y afectiva, que por lo general se han vinculado con un aumento en el riesgo de trastornos afectivos. Sin embargo, las magnitudes de efecto para la inestabilidad afectiva y el neuroticismo fueron pequeñas, de manera que no está clara la relevancia clínica de estas interrelaciones, puntualizaron.

Los investigadores también reconocieron que este estudio transversal no puede esclarecer una relación de causalidad.

Del estudio se podría deducir un vínculo causal directo en el que la alteración circadiana produzca alteraciones del bienestar subjetivo y aumente el riesgo de trastorno afectivo. O podría ser lo opuesto, es decir, que esta alteración circadiana sea una consecuencia del trastorno afectivo y sus factores de riesgo asociados.

Pese a estas limitaciones, los investigadores dicen que la amplitud relativa derivada de la acelerometría es “relativamente económica y fácil de medir, y podría ser útil para identificar a las personas con más riesgo de trastorno depresivo mayor o trastorno bipolar, o subgrupos de pacientes que podrían beneficiarse de tratamientos dirigidos a mejorar la ritmicidad circadiana”.

El ritmo circadiano experimenta cambios durante el desarrollo incluida la adolescencia, la cual también es una época común para el inicio de los trastornos afectivos. Es posible alcanzar un modelo y recurso de una escala similar en adolescentes y adultos más jóvenes que ayude a transformar nuestra comprensión de las causas y las consecuencias, la prevención y el tratamiento de los trastornos de la salud mental.

Fuente: https://www.thelancet.com/journals/lanpsy/article/PIIS2215-0366(18)30139-1/fulltext

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