Se requieren cambios en la dieta para salvar nuestro planeta

El cambio climático está ocasionando la degradación de la tierra y el aumento de zonas desérticas, afectando la producción y la seguridad alimentaria global.

Los esfuerzos para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero y los impactos del calentamiento global serán significativamente cortos sin cambios drásticos en el uso global de la tierra, la agricultura y las dietas humanas, advierten los principales investigadores en un informe de alto nivel encargado por las Naciones Unidas.

El informe especial sobre el clima y la tierra del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) describe las dietas basadas en plantas (vegetarianas) como una gran oportunidad para mitigar y adaptarse al cambio climático e incluye una recomendación de política para reducir el consumo de carne.

Los rendimientos de los cultivos ya están siendo afectados por el cambio climático, los alimentos básicos como el trigo, el maíz y el arroz están en riesgo. La red global que es nuestro sistema alimentario significa que los impactos en las granjas a miles de millas de distancia vuelven directamente a nuestros propios platos.

La Tierra nunca se ha sentido más pequeña, sus ecosistemas naturales nunca bajo tal amenaza directa.

Según se detalla en el trabajo de la ONU, los suelos ahora contienen solo el 1% del carbono total del planeta, pero alguna vez concentraron hasta el 7%, por lo que para escapar de este círculo vicioso, sugiere que los humanos deben dejar de talar con urgencia la selva tropical, para cuidar de los suelos.

En la misma línea, insiste que se debe apostar por una agricultura sustentable, la replantación de bosques y la protección de hábitats. Estas medidas pueden ayudar a frenar el calentamiento global.

«La gestión sostenible de la tierra, por otro lado, puede ayudar para proporcionar seguridad alimentaria, para reducir las emisiones de GEI (y crear sumideros de carbono) y para reducir la desertificación y degradación, pero el cambio climático podría afectar la sostenibilidad de la administración de la tierra. 

Para el 2050, los cambios en la dieta podrían liberar millones de kilómetros cuadrados de tierra y reducir las emisiones globales de CO2 en hasta 8 mil millones de toneladas por año, en relación con los negocios habituales, estiman los científicos.

El cambio climático es un desafío global que no respeta las fronteras nacionales. Es un tema que requiere soluciones que deben coordinarse a nivel internacional para ayudar a los países en desarrollo a avanzar hacia una economía baja en carbono.

https://www.nature.com/articles/d41586-019-02409-7

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