Suplementos de Omega-3 sin efectos cardiovasculares

Suplementos de Omega-3 sin efectos cardiovasculare

Los suplementos de aceite de pescado son ampliamente utilizados por sus beneficios en el corazón, cerebro, peso, visión, inflamación, piel, embarazo, grasa hepática, depresión, comportamiento infantil, deterioro mental, alergias y huesos, y el mercado global de estos productos alcanzan miles de millones de dólares.

Investigaciones previas sugirieron que una mayor ingesta de pescado está asociada con un menor riesgo cardiovascular y que los suplementos de ácidos grasos Omega-3 se recomiendan para la prevención secundaria de enfermedades cardíacas en base a ensayos realizados en los años 1980 y 1990. Sin embargo, los meta-análisis recientes de ensayos aleatorizados no han demostrado los beneficios de los ácidos grasos Omega-3 en la prevención primaria o secundaria.

El estudio ASCEND examinó específicamente a los pacientes diabéticos de prevención primaria, un grupo que se considera que tiene un alto riesgo de desarrollar enfermedad vascular, para el cual incluyó a 15.480 pacientes diabéticos del Reino Unido (edad ≥40 años) sin enfermedad cardiovascular previa que fueron asignados aleatoriamente a ácidos grasos Omega-3 purificados de alta potencia cápsulas de 1 g / día o placebo. Los pacientes fueron seguidos durante una media de 7,4 años, con una adherencia media a las cápsulas de Omega-3 del 77%.

Los resultados del estudio no mostraron diferencias en el resultado de eficacia primaria: eventos vasculares graves (infarto de miocardio, accidente cerebrovascular no hemorrágico o ataque isquémico transitorio o muerte cardiovascular), cáncer o en el punto final secundario cuando se agregó la revascularización. La mortalidad tampoco difirió entre los dos grupos.

“Por los resultados del estudio se puede concluir que existe una gran diferencia entre una cápsula de aceite de pescado y comer pescado, que es parte de la dieta mediterránea, para la cual si existe evidencia de beneficio, y no hay ninguna justificación para usar una dosis de 1 gramo de ácidos grasos Omega-3 para la prevención de enfermedades cardiovasculares. Las recomendaciones actuales deben ser reconsideradas”, concluyó la investigadora principal, Louise Bowman, MD, profesora asociada en la unidad de servicio de ensayo clínico de la Universidad de Oxford, Reino Unido.

Fuente: https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1804989

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